Los bots o los códigos maliciosos que espían lo que haces en tú equipo; Los bots se consolidan como una de las principales amenazas de Internet, dentro del nuevo panorama del malware.

Los “bots” (abreviatura de robots) son programas residentes en el equipo, al que pueden haber llegado por muy distintos medios, y que “escuchan” órdenes de su creador, normalmente a través de canales IRC.

La clave de su éxito radica en su polivalencia, ya que pueden ejecutar cualquier tipo de orden, e incluso actualizar las vulnerabilidades que usan para propagarse, con el fin de mejorar sus técnicas de infección. Normalmente forman parte de extensas redes, llamadas popularmente ‘redes de bots’, que son usadas por sus creadores para llevar a cabo acciones de forma masiva, como puede ser el envío de spam, o la distribución de cualquier otro tipo de malware.

“Las redes de bots son uno de los modelos de negocio del cibercrimen”actualmente y “El gran problema está en su discreción: una gran empresa puede estar sirviendo a los intereses de un grupo de creadores de malware sin saberlo. Estarán poniendo buena parte de sus ordenadores a disposición de estos cibercriminales, con las implicaciones que ello puede tener a nivel legal para la propia empresa”.
El nuevo enfoque del malware hace que haya una gran profesionalización, tanto desde el punto de vista de la creación de malware, como en la búsqueda de beneficios. Por ello, el número de variantes desarrolladas de una misma familia puede llegar a ser de varios miles, excesivo para una protección basada únicamente en ficheros de firmas.

Las redes de bots son una forma de cibercrimen. Los “pastores” (aquellos que las dirigen) captan nuevas máquinas mediante malware que distribuyen en Internet, para luego hacerse con el control de dichas máquinas. Una vez que controlan una red, la “alquilan” a spammers, , para lanzar desde ellas ataques de correo basura, de denegación de servicio, para distribuir spyware, etc. Un negocio altamente lucrativo a costa de usuarios domésticos, e incluso redes corporativas.