Este siempre ha sido un gran dilema al querer decidir que versión debemos de instalar en nuestro ordenador. Hay que tomar muy en cuenta que al decidir modernizar ó actualizar nuestro sistema operativo a uno de 64-bits, hay que definir para que nos servirán esos 64-bits que recibirá el equipo.

Muchas veces esta decisión solo nos perjudicara, ya que programas, herramientas, software o algún que otro hardware no funcionara correctamente o nos era compatible con esta actualización, para ello hay que leer las instrucciones en el caso de un dispositivo o hardware y en el caso de los softwares o programas hay que buscar en las paginas oficiales de los productos si estos son compatibles.

No verá ninguna ventaja si usa software de 32-bits en un OS de 64-bits. También perderá la capacidad de ejecutar software de 16-bits, lo cual no debería causar ningún problema a menos que usted dependa de software más antiguo, como paquetes caseros que aún no ha actualizado.

Hay que tomar en cuenta que cuando un usuario decide realizar este cambio, la mayoría de veces es para obtener más bits y esto le dará más acceso a más memoria; el procesador dentro de su ordenador comunica con la memoria de su sistema (RAM) a través de comunicación numérica. Así, la cantidad máxima de memoria que un procesador de 32-bits puede gestionar es 4 gigabytes. Procesadores más nuevos de 64-bits – sin mencionar los sistemas operativos de 64-bits que los ejecutan – pueden gestionar 17,179,869,184 gigabytes (16 exabytes) de RAM.